domingo, 23 de agosto de 2020

EL PERUANO SIEMPRE ENCUENTRA UNA JUSTIFICACIÓN PARA TRASGREDIR LA NORMA...

Desacatado Psicólogo social afirma que la mayoría de ciudadanos  tiene un serio problema de comportamiento.

La indisciplina social que ha acompañado durante este tiempo de pandemia los esfuerzos de las autoridades para atenuar el impacto sanitario y económico, revela un serio problema de comportamiento antes que un problema de lógica, afirma el psicólogo social, Jorge Yamamoto, quien asegura que si en el mundo ha sido un tema difícil de controlar, en el Perú es triplemente complicado lograrlo, por la misma naturaleza de su gente.     

Afirma que tenemos que hablar de varios tipos de reacción conductual frente a la pandemia. El del peruano que es super prevenido, que está encerrado en su casa, atemorizado; el del ciudadano que se considera cuidadoso, respetuoso de las normas, pero que en su momento incurre en una trampa mental como por ejemplo pensar que un familiar o "gente de su entorno" no puede contagiarlo y lo lleva a equivocarse. 

Luego -refiere- tenemos al peruano resistente al cambio, que está en piloto automático y que tiene un nivel bajo de conciencia, no moral, sino de no darse cuenta de las consecuencias de su conducta. "Entonces ese peruano no consciente, sigue con su rutina: ve el micro lleno y se lanza a abordarlo, está en el aniversario de su club y se involucra con la barra. Ese forma parte de un porcentaje muy alto en nuestro país; y luego hay un porcentaje pequeño de gente que reta a la autoridad, que no cree en nadie, que no le tiene miedo ni a la bala, ni al Covid, y disfruta romper las normas".

Explica que los que se ubican en los extremos, tienen que ver con una tendencia genética de nacimiento que ha sido reforzada durante la niñez y la adolescencia. En el caso del peruano super precavido, a ser una persona hiperreactiva al temor, con mucha ansiedad y que en su desarrollo aprendió a bajar su ansiedad con conductas de sobreprotección. 

"En el caso del peruano antisocial hay una tendencia genética y que ha podido ser víctima de maltrato psicológico, físico, además que no se controló su conducta en la niñez". 

Yamamoto menciona como un tercer elemento, el hecho de que si uno tiene un problema, acá se resuelve con un billete y se refuerza con el clásico "qué vivo que soy". "Si juntamos estos tres factores estamos en la tormenta perfecta para hacer lo que nos da la gana, hasta donde podemos. Esa es una razón de desarrollo y por eso hay gente que dice que trasgredir la norma está en el ADN del peruano, pero no es el ADN, sino el desarrollo", enfatiza.

Justificación para todo

El peruano siempre encuentra una justificación para no acatar la norma. "En este caso fue el clásico sino me mata el covid, me mata el hambre" y con esa justificación salió a las calles y eso generó un caos pandémico.

Cuando uno compara comportamientos que se han dado en Europa o en Estados Unidos, volvemos al mismo punto de comportamiento irracional, que ni siquiera se da cuenta de la gravedad de la situación. "Acá en Lima ocurre por ejemplo, que gente que acaba de enterrar a un familiar fallecido por covid, termina tomando cerveza en un solo vaso. Eso es una señal clarísima de que hay partes del cerebro que no se conectan".

El sicólogo social dice que en cada país hay una serie de valores y esos se aprecian en la forma cómo se trasgrede la norma. (diario El Peruano)

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