viernes, 1 de abril de 2016

UNA FANTASÍA LLAMADA LIZBETH ROBLES ...

Puede que se haya demostrado el embuste tramado minuciosamente por Elard Melgar en contra de Lizbeth Robles, quien irónicamente es la compañera de lista del congresista fujimorista, quien no tuvo reparos en someterla a una situación embarazosa y humillante, exponiéndola públicamente como una falsificadora que merecía ser expulsada de su partido político y de la contienda electoral sin las más mínima consideración. 

Sin embargo, esto no se convierte en un atenuante a la incapacidad evidenciada por una mujer que aspira a ser miembro del Parlamento Nacional. Pues bien. Gracias a la lucidez con la que el destacado abogado cañetano Edgar Cama Quíspe expuso su análisis jurídico basado en seis puntos concretos sobre esta coyuntura, se puede apreciar claramente todo lo que involucra este polémico caso. 

Algo que queda claro, es que el Secretario Nacional de Movilización de Fuerza Popular, Elard Galo Melgar Valdéz, le mintió descaradamente a Robles Uribe otorgándole la Coordinación Provincial del partido naranja en Cañete mediante una juramentación realizada en la propia casa de la postulante, donde además se le entregó un carnet partidario que la acreditaba en un supuesto cargo de confianza que, cabe precisar, NO EXISTE en la estructura orgánica del fujimorismo. Ese fue el preciso momento en que Melgar Valdéz creó una fantasía ajustada a la ingenuidad y e inteligencia de la profesora cañetana, manipulándola y haciéndola caer -de manera inconsciente, eso sí hay que reconocerlo- en constantes errores y mentiras, tales como asegurar [a través de una declaración jurada presentada ante el Jurado] que era la Secretaría Provincial de su partido sin tener ninguna prueba de ello, pues según lo establecido en el Estatuto de Fuerza Popular: "para que un elemento ostente algún cargo directivo, este debe ser elegido entre los afiliados de la organización. Y está demás decir que Lizbeth Robles no está afiliada a esta organización política y por lo mismo era imposible que obtenga la dirigencia provincial. 

Otro punto clave, es que resulta evidente la diferencia entre la firma de Melgar que aparece en el carnet partidario otorgado a la Robles Uribe y la que se aprecia en la carta enviada por el congresista al Jurado Electoral Especial de Huaura [JEEH], cuyos orígenes finalmente serían determinados mediante una pericia grafotécnica. Lo que sorprende, agrega Cama Quíspe, es que el JEEH se haya hecho de la vista gorda, obviando su primera resolución en la cual resolvió que la candidata no era afiliada al partido y que por la misma razón no podía ser Secretaría Provincial, con lo cual quedaba probaba la falsedad de su declaración jurada. O sea, prácticamente el Jurado se lavó las manos en su segunda decisión argumentando que la carta emitida por Melgar no es una prueba contundente para excluir la candidatura de Lizbeth Robles, aduciendo que la misiva no contaba con la legalización notarial correspondiente. 

Finalmente, se conoce que este caso será derivado al Ministerio Público, donde se librará toda una batalla legal para descubrir al falsificador de la firma de Elard Melgar, o en todo caso demostrar la presunta autoría del congresista en este delito. En tal caso este duelo será despachado luego del 10 de abril, cuando las elecciones generales se hayan vuelto historia pasada. (Sansón Carrasco)

No hay comentarios:

Publicar un comentario